Bambuco del Alma Herida
Candelario Obando
Bambuco
About
Este bambuco tradicional del Ande colombiano despliega un ritmo ternario 3/4 con intrincadas melodías de tiple y requinto, entrelazadas con bandola y guitarra acústica. Voces folclóricas emotivas narran un amor perdido entre vientos andinos y flores del valle, evocando nostalgia romántica y rural. La producción minimalista resalta la resonancia natural y la intimidad de una danza mestiza.
Lyrics
En el susurro del viento andino, mi alma te llama, mi flor del camino.
Bajo el cielo que tiñe de azul las alturas, donde el río besa las piedras con ternura, tú eras la luz en mi sendero de espinas, con ojos de estrella y risa de ruiseñor. Las flores del valle se inclinan al paso, de tu falda al viento, de tu voz al eco, pero el tiempo nos robó esa danza dorada, y quedé solo con el peso del olvido.
Ay, mi amor, ven a mi pecho herido, en las noches de luna que lloran por ti, bambuco del alma que no cesa su canto, te busco en el viento, te llamo así. ¡Regresa, mi vida, no me dejes en tinieblas! Con tu mano en la mía, bailando al compás, que el corazón late por verte llegar, mi reina del campo, mi eterno ideal.
Por los cafetales que el sol va dorando, recuerdo tus pasos ligeros y juguetones, el requiebro fino de tu cintura fina, y el suspiro que el aire guardaba en secreto. Las guayabas maduras caían al suelo, como lágrimas dulces de un amor postergado, y en la quebrada el agua murmura tu nombre, eco de promesas que el destino quebró.
Ay, mi amor, ven a mi pecho herido, en las noches de luna que lloran por ti, bambuco del alma que no cesa su canto, te busco en el viento, te llamo así. ¡Regresa, mi vida, no me dejes en tinieblas! Con tu mano en la mía, bailando al compás, que el corazón late por verte llegar, mi reina del campo, mi eterno ideal.
En la quietud del rancho, bajo el alero viejo, tu sombra se mece en hamaca de sueños, los pájaros cantan lo que el alma no dice, nostalgia que quema como brasa en ceniza. Las estrellas vigilan mi vela encenida, esperando el milagro de tu dulce regreso, pues sin ti la tierra pierde su verde encanto, y el río se entristece en su caudal sereno.
Ay, mi amor, ven a mi pecho herido, en las noches de luna que lloran por ti, bambuco del alma que no cesa su canto, te busco en el viento, te llamo así. ¡Regresa, mi vida, no me dejes en tinieblas! Con tu mano en la mía, bailando al compás, que el corazón late por verte llegar, mi reina del campo, mi eterno ideal.
Ay, ay, mi flor del camino... ven, que el viento te trae de vuelta... bambuco eterno, amor sin fin... ¡Ay, mi amor!
Bambuco del Alma Herida
Candelario Obando
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